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TEGUCIGALPA.- La crisis política que atraviesa
el país ya empezó a pasarle la factura en primera instancia a los
micro, pequeños y medianos comerciantes al caerse hasta en un 80 por
ciento las ventas, principalmente en productos no perecederos.
“He cerrado dos locales y he despedido cuatro empleadas, porque mis
ventas se han bajado en más del 80 por ciento, le debo al banco, a los
servicios públicos y de seguir esta crisis tendré que cerrar todo”,
manifestó ayer con honda preocupación el comerciante Dennis Galeas.
Desde hace 25 años, este comerciante se dedica a la venta de ropa,
relojes, sombreros entre otros objetos de uso en el mercado Los Dolores
en el centro de Tegucigalpa.
Al igual que él, son decenas de comerciantes que explicaron a este
rotativo que sus ingresos han caído desde el domingo 28 de junio día en
que fue sustituido el Presidente Manuel Zelaya.
TEMOR E INCERTIDUMBRE
En algunos centros comerciales los clientes no se ven por ningún
lado. Los vendedores aducen que la clientela se ha ausentado porque
tienen temor de gastar.
En los negocios de comidas de los principales mercados de la
capital, es la misma queja “mire yo sólo estoy haciendo para pasar,
hoy, sólo he podido vender cinco platos, me preocupa porque tengo que
pagar alquiler”, dijo la vendedora de alimentos del mercado Colón,
María Solórzano.
Los negocios más afectados son aquellos que se ubican cerca de donde
se reúnen los grupos a favor del nuevo gobierno y los antagonistas o en
las cercanías por donde pasan las manifestaciones al grado que algunos
negocios ya cerraron por miedo a perderlo todo.
Los empleados de negocios de productos superfluos como teléfonos
móviles o libros, se sienten con temor de ser despedidos, puesto que
sus patrones podrían optar por cerrar ahogados por las ventas bajas,
lamentó un vendedor.
Otros de los rubros que antes y después del 28 de junio empezaron a
resentir la crisis, son las imprentas y talleres cuyos clientes pararon
las compras, a la espera de que mejore la situación política.
Otro de los afectados son los taxistas y negocios nocturnos debido a
los “toques de queda” que decretó “el nuevo gobierno”, para proteger a
la población supuestamente.
Los comerciantes urgen de que se normalice la situación del país, la
mayoría se mantienen a la espera del resultado del diálogo entre del
presidente designado de Roberto Micheletti y el depuesto Manuel Zelaya
Rosales que empezó ayer en San José, Costa Rica.
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