|
En esta categoría tratamos los
siguientes puntos:
Ahora que el lector se dispone a comenzar sus
estudios, probablemente se pregunte por qué estudiar
economía. En realidad, la gente estudia economía
por diversas razones.
Muchas personas estudian
economía porque esperan ganar dinero.
Algunas temen que se las considere analfabetas si no
comprenden las leyes de la oferta y la demanda. Otras
tienen interés en saber cómo están influyendo en nuestra
sociedad las computadoras y la revolución de la
información o por qué ha aumentado tanto la desigualdad
de la distribución de los ingresos en Estados Unidos
durante los últimos ańos.
Todas estas razones, y otras
muchas, tienen sentido. Aun así, hemos ido dándonos
cuenta de que existe sobre todo una para aprender
características de la economía: nos pasamos
la vida desde la cuna hasta la sepultura y más allá
tropezándonos con las crudas verdades de la economía.
Como votantes, hemos de tomar decisiones sobre
cuestiones que no pueden comprenderse hasta que no se
dominan los fundamentos de esta disciplina.
Si no
estudiamos economía, no podemos estar plenamente
informados sobre el comercio internacional, sobre
los efectos económicos de
Internet.
Elegir la profesión a la que vamos a
dedicarnos toda nuestra vida es la decisión económica
más importante que tomamos. Nuestro futuro depende no
sólo de nuestra propia capacidad, sino también de cómo
influyan en nuestro salario algunas fuerzas económicas
que no controlamos.
Los conocimientos de economía
pueden ayudarnos, además, a invertir los ingresos que
hemos ahorrado. Su estudio no puede hacer, por supuesto,
de nosotros un genio, pero sin ella los dados juegan en
contra nuestra. No es necesario extenderse más sobre
este punto.
Confiamos en que la economía le resulte al
lector no sólo útil, sino también fascinante por derecho
propio. Numerosas generaciones de estudiantes han
descubierto, a menudo para su sorpresa, lo apasionante
que puede ser esta disciplina.
|